El Día Mundial de la Salud Mental 2026 propone "escuchar las experiencias vividas". En las organizaciones, eso empieza por crear espacios donde hablar del tema no represente un estigma.
Cada 10 de octubre, el Día Mundial de la Salud Mental recuerda que el bienestar emocional no es un asunto privado ni un lujo. Impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental (WFMH) desde 1992, y con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la fecha busca reducir el estigma y movilizar a gobiernos, instituciones y comunidades a reconocer la importancia de cuidar de nuestro bienestar psicológico.
La consigna de este 2026 es “Lived Experiences Heard: Real Voices, Real Change” (“Experiencias vividas escuchadas: voces reales, cambio real”) (1). Su premisa es sencilla: ninguna política funciona si no parte de lo que viven quienes la necesitan, y para lograr tal cometido esas voces tienen que poder hablar (2). En las empresas, eso supone además contar con espacios donde se les escuche con atención, respeto y voluntad de cambio.
Salud mental, radiografía México
Según la Organización Mundial de la Salud (3), que presentó sus informes en septiembre de 2025, más de mil millones de personas viven con un trastorno mental. Los trastornos mentales son la segunda causa de discapacidad a largo plazo. El suicidio cobró unas 727,000 vidas ese año, y solo la depresión y la ansiedad cuestan a la economía mundial cerca de un billón de dólares anuales. Aun así, el gasto público mediano en salud mental continúa alrededor del 2 % del presupuesto de salud, sin cambios desde 2017.
En México, la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE), levantada en 2025 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (4), encontró indicios de ansiedad en 21.4 % de las personas de 18 años y más (25.0 % en mujeres) y de depresión en 10.9 % (13.3 % en mujeres), en las dos semanas previas a la entrevista. En 2025, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que, a través de sus módulos PrevenIMSS, había identificado más de 2.8 millones de casos (5) con síntomas de depresión, ansiedad o trastornos de pánico.
El diagnóstico en el ámbito laboral
La OMS y la OIT (Organización Internacional del Trabajo) reconocen que hablar o revelar un problema de salud mental sigue siendo un tabú en los espacios de trabajo en prácticamente todo el mundo (6).
En México, la NOM-035-STPS-2018 (7) aplica a todos los centros de trabajo del país y los obliga, según su tamaño, a prevenir los factores de riesgo psicosocial y, a partir de 16 trabajadores, a identificarlos y analizarlos. Pero una norma, por sí sola, no basta: responder un cuestionario no equivale a que alguien sienta la seguridad de decir “no estoy bien” o de manifestar su malestar psicológico sin temor a repercusiones.
Lo que falta es una práctica constante y continua de acciones enfocadas en prevenir esos riesgos llamados psicosociales y gestionar el estrés. Un ejemplo de ello es “tomar acciones formativas relacionadas con prevenir la fatiga, procurar estilos de vida más saludables, técnicas de automotivación y regulación, y ayudar a las personas en desarrollar un sentimiento de confianza sobre su capacidad para afrontar el estrés” (8), según se indica en el libro Factor Wellbeing: el bienestar como ventaja competitiva, del Instituto del Propósito y Bienestar Integral (IPBI), Tecmilenio.
Eso es un aspecto, otro es cómo se habla de las emociones en el lugar de trabajo, y se generan espacios de confianza donde el tema de salud mental lejos de ser estigmatizado se hable. “Si una persona se acerca para contar que tiene un problema de ansiedad, hay que verlo como algo real que existe. Tener el espacio y los canales necesarios para escuchar y saber cómo abordar esa conversación, porque cualquiera puede llegar a sentir ansiedad cuando si se vive amenzado por algo”, ejemplifica en entrevista Rosalinda Balleteros, directora del IPBI.
Enfatiza en aprender a vivir las emociones “como algo natural y no como algo que hay que rechazar”, y entender que “no todo el tiempo puedes estar alegre” (9). Un equipo donde no estar bien se vive como una posibilidad totalmente normal y humana —y no como una falla o un “error” del cual avergonzarse— es el ambiente más propicio para que una persona se anime a pedir ayuda a tiempo.
Predicar con el ejemplo
Las directrices de la OMS sobre salud mental en el trabajo (6) apuntan a las causas, como pueden ser las cargas excesivas de trabajo y las conductas negativas, y no solo a los síntomas.
En ese sentido, esas mismas directrices (6) recomiendan, por primera vez, capacitar a quienes dirigen equipos, a fin de prevenir entornos estresantes y, llegado el caso, saber responder a quien esté en apuros.
Rosalinda Ballesteros, quien también es coatura del libro Factor Wellbeing, describe ese principio en su institución: “Nosotros dentro de la universidad, como profesores, como colaboradores de la universidad, trabajamos en nuestro propio bienestar como parte de la comunidad” (9). Para quien no sabe por dónde empezar, ella sugiere ir poco a poco: “empezar el tema de gestión de estrés, bienestar persona, con un proyecto” (9), y apoyarse en personas que actúen como embajadoras. En una empresa, eso podría ser un área piloto con aliados internos.
¿Y la mirada corporativa sobre salud mental?
Para una organización, el argumento no es solo de bienestar o ético. Según una estimación de 2016 en 36 países, recogida por la OMS en 2025, la depresión y la ansiedad restan 12,000 millones de días laborales al año por ausentismo, presentismo y rotación de personal (10).
La buena noticia es que esa misma investigación, liderada por la OMS (11) y publicada en The Lancet Psychiatry (2016) (12), proyecta además que cada dólar destinado a ampliar el tratamiento de la depresión y la ansiedad devuelve cuatro en salud y capacidad de trabajar. Es una estimación a escala de países, y no la medición de un programa corporativo, pero apunta en la misma dirección.
Escuchar voces reales exige que hablar no tenga costo. Este 10 de octubre, la pregunta es sencilla: en tu trabajo, ¿hay un espacio de confianza y respeto para decir “no estoy bien”?
Referencias
(1) “World Mental Health Day 2026: Announcing This Year’s Theme”, noticia de la Federación Mundial para la Salud Mental, 11 de agosto de 2026. Disponible en: https://wfmh.global/news/2026.26-08-11_world-mental-health-day-2026 (consultado el 1 de octubre de 2026).
(2) Organización Mundial de la Salud. (2026). World Mental Health Day 2026: Lived experiences heard: real voices, real change [sitio de campaña]. Disponible en: https://www.who.int/campaigns/world-mental-health-day/2026 (consultado el 1 de octubre de 2026).
(3) “Over a billion people living with mental health conditions – services require urgent scale-up”, comunicado de prensa de la Organización Mundial de la Salud, 2 de septiembre de 2025. Disponible en: https://www.who.int/news/item/02-09-2025-over-a-billion-people-living-with-mental-health-conditions-services-require-urgent-scale-up (consultado el 1 de octubre de 2026).
(4) Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). (2026, 14 de julio). Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (ENBIARE) 2025: reporte de resultados [levantamiento del 7 de julio al 29 de agosto de 2025]. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/enbiare/ENBIARE2025_RR.pdf (consultado el 1 de octubre de 2026).
(5) “IMSS y Sindicato arrancan Estrategia Nacional de Salud Mental para personas trabajadoras”, boletín de prensa del Instituto Mexicano del Seguro Social, 13 de febrero de 2025. Disponible en: https://imss.gob.mx/sites/all/statics/i2f_news/IMSS%20Bolet%C3%ADn%20081_0.docx (consultado el 1 de octubre de 2026).
(6) “WHO and ILO call for new measures to tackle mental health issues at work”, comunicado de prensa de la Organización Mundial de la Salud, 28 de septiembre de 2022. Disponible en: https://www.who.int/news/item/28-09-2022-who-and-ilo-call-for-new-measures-to-tackle-mental-health-issues-at-work (consultado el 1 de octubre de 2026).
(7) “NORMA Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018, Factores de riesgo psicosocial en el trabajo-Identificación, análisis y prevención”, Diario Oficial de la Federación, Secretaría del Trabajo y Previsión Social, 23 de octubre de 2018. Disponible en: https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5541828&fecha=23/10/2018 (consultado el 1 de octubre de 2026).
(8) Ballesteros Valdés, R., Castro, C. G., Charles-Leija, H., Guerrero Vidales, J. I., y Toledo Ferriño, M. C. (2022). Factor Wellbeing: El bienestar como ventaja competitiva. LID Editorial Mexicana.
(9) “El bienestar y la salud mental como parte del éxito académico, con Rosalinda Ballesteros”, episodio 7 del podcast EduTrends en Español, conducido por José “Pepe” Escamilla, Observatorio / Instituto para el Futuro de la Educación, Tecnológico de Monterrey, 24 de agosto de 2026. Disponible en: https://observatorio.tec.mx/edutrends-podcast-episode/ep-7-el-bienestar-y-la-salud-mental-como-parte-del-exito-academico-con-rosalinda-ballesteros/ (consultado el 1 de octubre de 2026).
(10) World Health Organization. (2025). World mental health today: latest data. Ginebra: World Health Organization. ISBN 978-92-4-011381-7. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/9789240113817 (consultado el 1 de octubre de 2026).
(11) “Investing in treatment for depression and anxiety leads to fourfold return”, comunicado de prensa de la Organización Mundial de la Salud, 13 de abril de 2016. Disponible en: https://www.who.int/news/item/13-04-2016-investing-in-treatment-for-depression-and-anxiety-leads-to-fourfold-return (consultado el 1 de octubre de 2026).
(12) Chisholm, D., Sweeny, K., Sheehan, P., Rasmussen, B., Smit, F., Cuijpers, P., & Saxena, S. (2016). Scaling-up treatment of depression and anxiety: a global return on investment analysis. The Lancet Psychiatry, 3(5), 415-424. Disponible en: https://doi.org/10.1016/S2215-0366(16)30024-4 (consultado el 1 de octubre de 2026).